No, definitivamente los besos no se preguntan ni piden … A ciegas yo me lanzo y espero que me recibas con los brazos abiertos, a ciegas y me sostuviste unos momentos; pero, al parecer, te sobrepasó la sensación de mi calor. Y yo, yo que sigo confiando a ciegas, yo que sigo lanzándome a vacíos, yo que a veces sigo creyendo en tus ojos cafés intensos, yo que aún a veces creo en tu sonrisa, en tus gestos, en tu mano en mi mejilla… Yo que lamentablemente a veces sigo reviviendo el primer beso suave, lento, a base de roces, a base de querer… Y terminamos aquí, en un saludo a la rápida por los pasillos del día después de tantas miradas que nos llegaron tan hondo.